En un taller generalista, localizar una avería suele limitarse a conectar una máquina de diagnosis y leer un código en pantalla. En los sistemas de capotas y techos solares, ese método no funciona.
Nuestros sistemas combinan cinemática compleja, circuitos electrohidráulicos, microrruptores y tolerancias milimétricas. Por ello, el proceso de trabajo sigue un protocolo técnico muy específico:
1. El diagnóstico requiere desmontaje e ingeniería física
Para localizar el origen real de un fallo es obligatorio retirar tapizados, moquetas y guarnecidos para acceder a bombas, cilindros, sensores o guías mecánicas. Todo este proceso de inspección, medición de presiones y comprobación eléctrica requiere habitualmente entre 2 y 4 horas de trabajo técnico cualificado.
2. El importe del diagnóstico se incluye en la reparación final
El diagnóstico se abona de forma inicial para cubrir el tiempo y los recursos invertidos por nuestros técnicos. Sin embargo, cuando el cliente acepta realizar la reparación integral en nuestras instalaciones, el importe abonado por el diagnóstico se descuenta y queda integrado dentro de la factura final de la reparación.
De este modo, el cliente que decide solucionar su vehículo con nosotros no asume un sobrecoste innecesario por la diagnosis inicial.
3. Protección del «Know-How»: Presupuesto inicial vs. Factura final
El tiempo de diagnóstico se utiliza para elaborar un informe técnico interno del taller. Tras finalizarlo, facilitamos al cliente un presupuesto inicial para devolver la operatividad al mecanismo, sin detallar componente por componente ni explicar el paso a paso técnico.
¿Por qué aplicamos esta política? Por experiencia previa y protección de nuestro conocimiento técnico (know-how). En el pasado, algunos usuarios abonaban una diagnosis únicamente para obtener la lista exacta de piezas o el método de reparación, e intentaban solucionarlo por su cuenta. El resultado siempre fue el mismo: mecanismos forzados, piezas rotas, cableados dañados y una avería agravada que terminaba multiplicando el coste final.
El desglose detallado de las intervenciones realizadas, las piezas sustituidas y los elementos que cuentan con garantía legal se entrega única y exclusivamente en la factura final oficial, una vez que el vehículo ha sido reparado con éxito, probado y abonado.
